Trastorno de estrés postraumático (TEPT): síntomas, diagnóstico y tratamiento

Revisado por Dr. Óscar Rivas, Psicólogo clínico, PsyT

Última revisión: 2026-10-07 · Próxima revisión: 2027-10-07

Respuesta breve

El trastorno de estrés postraumático (TEPT) puede aparecer tras un evento extremadamente amenazante u horrible: la persona revive el suceso como si ocurriera otra vez, evita lo que se lo recuerda y vive en alerta durante semanas. La mayoría de quienes viven un trauma no lo desarrolla. Se trata sobre todo con psicoterapia centrada en el trauma.

¿Qué es el trastorno de estrés postraumático?

El trastorno de estrés postraumático (TEPT) es un trastorno mental que puede desarrollarse después de vivir uno o varios eventos extremadamente amenazantes u horribles, como un desastre, un accidente grave, violencia sexual, una agresión o la muerte violenta de alguien cercano. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo clasifica en la CIE-11 con el código 6B40, dentro de los trastornos asociados específicamente con el estrés (OMS, 2024).

Conviene distinguir el evento traumático (lo que pasó), la reacción esperable (el miedo y las pesadillas de los primeros días, que suelen empezar a ceder pronto) y el trastorno, que aparece cuando los síntomas se sostienen durante semanas y afectan la vida diaria. Haber vivido algo terrible no equivale a tener TEPT; según la CIE-11, la mayoría de quienes pasan por un estresor no desarrollan un trastorno.

¿Cuáles son los síntomas del TEPT?

Las dos clasificaciones de referencia describen el mismo cuadro, pero lo agrupan distinto.

Según la CIE-11 (6B40)

  • Reexperimentación en el presente: el evento se vive otra vez, aquí y ahora, como recuerdos intrusivos muy vívidos, flashbacks o pesadillas, por lo general con miedo intenso y sensaciones físicas fuertes.
  • Evitación deliberada de pensamientos y recuerdos del evento, o de personas, actividades y situaciones que lo recuerdan.
  • Sensación persistente de amenaza actual: hipervigilancia o sobresalto exagerado ante ruidos inesperados.

Los tres elementos deben durar por lo menos varias semanas y causar un deterioro importante en la vida personal, familiar, social o laboral. Recordar el evento o darle vueltas no basta: tiene que vivirse como si ocurriera de nuevo. El TEPT se acompaña con frecuencia de disociación, ideas suicidas, consumo excesivo de alcohol o drogas, vergüenza o culpa (OMS, 2024).

Según el DSM-5-TR

El DSM-5-TR (Asociación Estadounidense de Psiquiatría, 2022) es más amplio: usa cuatro grupos, uno de ellos para cambios de ánimo y pensamiento que la CIE-11 trata como acompañantes, y pide que los síntomas duren más de un mes y causen malestar o problemas significativos en el funcionamiento diario (American Psychiatric Association, 2025):

  • Intrusión: recuerdos repetidos e involuntarios, sueños angustiantes o flashbacks.
  • Evitación de personas, lugares, actividades, objetos y situaciones que disparan recuerdos dolorosos.
  • Cambios en el pensamiento y el estado de ánimo: ánimo bajo, incapacidad para sentir alegría, pérdida de interés en lo que antes se disfrutaba.
  • Cambios en la activación y la reactividad: irritabilidad, arranques de enojo, conductas imprudentes, sobresaltos, problemas para concentrarse o dormir.

¿En qué se diferencia de una reacción aguda al estrés y del TEPT complejo?

En los primeros días después de un evento traumático es normal tener síntomas parecidos a los del TEPT. La CIE-11 llama a eso reacción aguda al estrés (QE84) y la trata como una respuesta normal: está en el capítulo 24, entre los factores que influyen en el estado de salud. La diferencia es el tiempo: en la reacción aguda los síntomas ceden pronto, por ejemplo en la primera semana después de que termina el evento (OMS, 2024).

TEPT complejo (6B41)
Incluye todos los síntomas del TEPT y suma problemas graves para regular las emociones, creencias persistentes de ser una persona sin valor y dificultades para sostener relaciones, por lo común tras eventos prolongados o repetidos de los que es difícil escapar, como la violencia doméstica prolongada o el abuso infantil repetido (OMS, 2024).

¿Qué tan común es y cuánto dura?

Vivir un evento traumático es muy común; desarrollar TEPT, mucho menos. En la Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica, aplicada en 2001 y 2002 a población urbana de 18 a 65 años, el 68 % de las personas en México había vivido al menos un suceso estresante, pero la prevalencia de TEPT a lo largo de la vida fue de 1.45 % (Medina-Mora et al., 2005).

En el mundo, Koenen y colaboradores (2017), con datos de 71,083 adultos de 26 encuestas de la OMS, calcularon una prevalencia de por vida de 3.9 %. Algunas personas se recuperan en pocos meses y otras siguen con síntomas durante años (OMS, 2024). En esas encuestas, la mitad de quienes tuvieron TEPT reportó síntomas persistentes.

¿Qué lo causa y quién tiene más riesgo?

Sin un evento traumático no hay TEPT, pero el evento no alcanza para explicarlo: la CIE-11 lo describe como un factor causal necesario, aunque no suficiente (OMS, 2024). En México, la violación, el acoso, el secuestro y el abuso sexual fueron los sucesos con mayor proporción de TEPT (Medina-Mora et al., 2005).

Factores asociados con más riesgo

  • Ser mujer (OMS, 2024; Koenen et al., 2017).
  • Ser más joven, no estar casado, tener menos escolaridad, menores ingresos o estar sin empleo (Koenen et al., 2017).
  • Haber vivido traumas previos o adversidad en la infancia, pertenecer a un grupo marginado o ser migrante (American Psychiatric Association, 2025).

Tener uno o varios de estos factores no significa que vayas a desarrollar el trastorno.

¿Cómo se diagnostica el TEPT?

El diagnóstico se hace en una entrevista clínica con un profesional de salud mental, que pregunta por cada grupo de síntomas, por el deterioro en tu vida diaria y por eventos traumáticos que pueden haber ocurrido muchos meses o años antes (NICE, 2018).

Los cuestionarios sirven de apoyo. El PCL-5 tiene 20 preguntas, una por cada síntoma de TEPT del DSM-5, y se contesta en 5 a 10 minutos; sirve para detectar posibles casos y medir el cambio durante el tratamiento. Pero un puntaje alto no es un diagnóstico. El estándar de referencia es una entrevista clínica estructurada, como la CAPS-5 (National Center for PTSD, s. f.).

La cultura también pesa: la guía de la CIE-11 menciona el susto o espanto como una forma de expresar el trauma en poblaciones latinoamericanas y pide conocer las normas culturales para valorar la respuesta (OMS, 2024).

¿Cómo se trata el TEPT?

El tratamiento de primera elección es la psicoterapia centrada en el trauma. En eso coinciden la OMS, el National Institute for Health and Care Excellence (NICE) del Reino Unido, la Sociedad Internacional de Estudios sobre Estrés Traumático (ISTSS) y la Asociación Estadounidense de Psicología; difieren en el orden de las terapias.

Psicoterapias recomendadas

  • Terapia cognitivo-conductual (TCC) centrada en el trauma: procesa los recuerdos y las emociones ligadas al evento, revisa el significado que se le dio y ayuda a dejar de evitar.
  • Terapia de procesamiento cognitivo, terapia cognitiva para el TEPT y exposición prolongada, que NICE (2018) cuenta dentro de la TCC centrada en el trauma.
  • EMDR (desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares): usa estimulación bilateral, normalmente movimientos oculares, sobre recuerdos específicos hasta que dejan de causar malestar.

NICE (2018) recomienda ofrecer a los adultos TCC centrada en el trauma si consultan más de un mes después del evento, y EMDR si han pasado más de tres meses de un trauma no relacionado con combate, con 8 a 12 sesiones. La ISTSS (2019) da recomendación fuerte a esas mismas terapias, incluido el EMDR. La OMS (2013) indica considerar la TCC centrada en el trauma, el EMDR o el manejo del estrés.

La Asociación Estadounidense de Psicología se aparta del resto en el EMDR. En su guía anterior dio al EMDR solo una recomendación condicional (American Psychological Association, 2019), y su actualización de 2025 pone como primera línea la terapia de procesamiento cognitivo, la exposición prolongada y la TCC centrada en el trauma, con el EMDR en segunda línea. La decisión está en disputa: Lee y colaboradores (2026) señalan que contrasta con cinco guías de la última década.

¿Y los medicamentos?

Su papel es limitado. NICE (2018) sugiere considerar venlafaxina o un inhibidor selectivo de la recaptura de serotonina (ISRS), como la sertralina, si la persona prefiere fármacos, pero no como primera línea: su comité encontró que los ISRS son menos eficaces que las psicoterapias recomendadas. La ISTSS (2019) clasifica la fluoxetina, la paroxetina, la sertralina y la venlafaxina como intervenciones de efecto bajo, y la OMS (2013) reserva los ISRS para cuando la psicoterapia falló o no está disponible, o si hay depresión moderada o grave.

¿Qué se puede esperar?

Mucha gente mejora. Casi la mitad de las personas con TEPT se recupera por completo en los tres meses siguientes al inicio de los síntomas. En otras, el curso es más largo o va y viene, y los síntomas pueden regresar ante recordatorios del evento o nuevos estresores. Las mujeres tienden a un deterioro más prolongado, y la depresión aparece con frecuencia junto con el TEPT (OMS, 2024).

¿Cuándo buscar ayuda?

No necesitas un diagnóstico para pedir una evaluación. Consulta a un profesional de salud mental si, después de un evento traumático:

  • Los síntomas siguen después de un mes o empeoran.
  • Revives el evento con flashbacks o pesadillas frecuentes.
  • Dejas de ir a lugares o de ver a personas para no recordar.
  • Vives en alerta, te sobresaltas con facilidad o no puedes dormir.
  • Tus relaciones, tu trabajo o tus estudios se están afectando.
  • Usas alcohol u otras sustancias para no sentir o no recordar.
  • Tienes ideas de hacerte daño o de quitarte la vida; en ese caso, busca ayuda de inmediato.

Si apenas pasaron unas semanas y los síntomas no alcanzan para un diagnóstico, NICE (2018) propone un seguimiento activo, con otra revisión dentro del mes.

¿El TEPT puede aparecer años después del trauma?

Sí, aunque no es lo más frecuente. Los síntomas suelen comenzar en los primeros tres meses, pero su aparición puede retrasarse incluso años (OMS, 2024). Y NICE (2018) pide a los clínicos preguntar por traumas que pudieron ocurrir muchos meses o años antes.

¿Los niños pueden tener TEPT?

Sí. Puede presentarse a cualquier edad, pero en niños pequeños se nota sobre todo en la conducta: juegos o dibujos que repiten el evento, sueños aterradores sin contenido claro, más berrinches o pérdida de habilidades como el lenguaje o el control de esfínteres. Por eso, en menores de 6 años, la evaluación incluye lo que observan los cuidadores (OMS, 2024).

NICE (2018) sugiere considerar TCC individual centrada en el trauma a los 5 y 6 años y la recomienda de los 7 a los 17. La ISTSS (2019) da recomendación fuerte a la TCC centrada en el trauma y al EMDR. NICE indica no usar medicamentos para el TEPT en menores de 18 años.

¿El TEPT se cura?

Muchas personas dejan de cumplir los criterios del trastorno, con el tiempo o con tratamiento. Pero la recuperación no siempre es lineal; NICE (2018) sugiere planear sesiones de refuerzo cerca de fechas como los aniversarios del trauma. Y hay un obstáculo previo: en las encuestas mundiales, solo la mitad de las personas con TEPT grave reportó haber recibido algún tratamiento (Koenen et al., 2017).

Referencias

  1. Organización Mundial de la Salud. (2024). Clinical descriptions and diagnostic requirements for ICD-11 mental, behavioural and neurodevelopmental disorders (CDDR). OMS. Fuente
  2. Koenen, K. C., Ratanatharathorn, A., Ng, L., McLaughlin, K. A., Bromet, E. J., Stein, D. J., Karam, E. G., Meron Ruscio, A., Benjet, C., Scott, K., Atwoli, L., Petukhova, M., Lim, C. C. W., Aguilar-Gaxiola, S., Al-Hamzawi, A., Alonso, J., Bunting, B., Ciutan, M., de Girolamo, G., ... Kessler, R. C. (2017). Posttraumatic stress disorder in the World Mental Health Surveys. Psychological Medicine, 47(13), 2260-2274. DOI
  3. Medina-Mora, M. E., Borges-Guimaraes, G., Lara, C., Ramos-Lira, L., Zambrano, J., & Fleiz-Bautista, C. (2005). Prevalencia de sucesos violentos y de trastorno por estrés postraumático en la población mexicana. Salud Pública de México, 47(1), 8-22. DOI
  4. American Psychiatric Association. (2025). What is posttraumatic stress disorder (PTSD)? (Revisión médica: D. Egan, marzo de 2025). Fuente
  5. American Psychological Association, Guideline Development Panel for the Treatment of PTSD in Adults. (2019). Summary of the clinical practice guideline for the treatment of posttraumatic stress disorder (PTSD) in adults. American Psychologist, 74(5), 596-607. DOI
  6. Lee, C. W., de Jongh, A., Farrell, D., Meysner, L., Dominguez, S., & El-Leithy, S. (2026). A critique of the 2025 American Psychological Association clinical practice guideline for the treatment of posttraumatic stress disorder in adults: Underrating EMDR effectiveness. Journal of EMDR Practice and Research, 20, Artículo 0034. DOI
  7. National Institute for Health and Care Excellence. (2018). Post-traumatic stress disorder (NICE guideline NG116). NICE. Fuente
  8. Organización Mundial de la Salud. (2013). Guidelines for the management of conditions specifically related to stress. OMS. Fuente
  9. International Society for Traumatic Stress Studies. (2019). Posttraumatic stress disorder prevention and treatment guidelines: Methodology and recommendations. ISTSS. Fuente
  10. National Center for PTSD, U.S. Department of Veterans Affairs. (s. f.). PTSD Checklist for DSM-5 (PCL-5). Fuente

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